miércoles, 14 de septiembre de 2016

12 pasos unitarios para cantar en la Adoración Eucarística















El canto y la adoración Eucarística


La Adoración Eucarística

1.  Es una manifestación activa de nuestra fe eclesial.
- La Eucaristía es el centro de nuestra manifestación de fe. “La presencia eucarística de Cristo comienza en el momento de la consagración y dura todo el tiempo que subsistan las especies eucarísticas”.  (CIC 1377).
- En la Adoración Eucarística adoramos sólo a Cristo.
“Y este sacrificio, la Iglesia no cesa de reproducirlo en el Sacramento del altar bien conocido de los fieles, donde se muestra que en lo que ella ofrece se ofrece a sí misma”. (San Agustín, De civitate Dei 10, 6).

2.  Es unitaria, porque contribuye a la unidad y la comunión de nuestra comunidad parroquial.
“La Iglesia ofrece el Sacrificio Eucarístico en comunión con la Virgen María… así como de todos los santos y santas… “oramos por todos los que han muerto antes que nosotros, será de gran provecho para las almas, mientras se halla presente la santa y adorable víctima”, “En la Eucaristía, la Iglesia, con María, está como al pie de la cruz, unida a la ofrenda y a la intercesión de Cristo”. (CIC 1370 / (San Cirilo de Jerusalén, Catecheses mistagogicae 5, 9.10). / CIC 1370)

3.  Es Católica, Invita a todos y expresa nuestra fe como pueblo de Dios.
    “La asamblea y la sociedad de los santos, es ofrecida a Dios como un sacrificio universal […] por el Sumo Sacerdote que, bajo la forma de esclavo, llegó a ofrecerse por nosotros en su pasión, para hacer de nosotros el cuerpo de una tan gran Cabeza” “siendo muchos, no formamos más que un sólo cuerpo en Cristo" (Rm 12,5). (San Agustín, De civitate Dei 10, 6).

4.  Es Eucarística, es acción de gracias a Dios. Las palabras eucharistein (Lc 22, 19; 1 Co 11, 24) y eulogein (Mt 26, 26; Mc 14, 22) recuerdan las bendiciones judías de las comidas que proclaman las obras de Dios: - la creación, - la redención,  - la santificación”. (CIC 1376)


Los cantos en la Adoración Eucarística

5. Los cantos reconocen la presencia real de Cristo.
- Se dirigen a Jesús, real, vivo y presente.
- No es símbolo, o presencia reflejada o que parece estar, es PRESENCIA REAL.
- Si alguien no cree en esto es mejor que no participe.
- “No es el hombre quien hace que las cosas ofrecidas se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino Cristo mismo que fue crucificado por nosotros. El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia estas palabras, pero su eficacia y su gracia provienen de Dios. Esto es mi Cuerpo, dice. Esta palabra transforma las cosas ofrecidas. (San Juan Crisóstomo, De proditione Iudae homilia 1, 6).

6.  En la Adoración debemos promover y respetar los momentos de silencio.
- En música, hay notas musicales de distinta duración e intensidad que colocadas en el lugar adecuado del pentagrama producen los cantos, las melodías y las armonías.
- Tambien tenemos silencios de distinta duración que le dan al canto lo que quiere significar.
- En la Adoración hay que generar momentos de silencio, para alabar con el corazón y el alma unida al Dios que nos ama.
- El silencio debe motivarnos a la contemplación callada y profunda, a la adoración en Espíritu y verdad, sagrado y consagrado. “Un aspecto que es preciso cultivar con más esmero en nuestras comunidades es la experiencia del silencio. Resulta necesario para lograr la plena resonancia de la voz del Espíritu Santo en los corazones y para unir más estrechamente la oración personal con la palabra de Dios y la voz pública de la Iglesia." (San Juan Pablo II, carta apostólica del 4 de diciembre de 2003, por el cuadragésimo aniversario de la Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la Sagrada Liturgia)

7. Los cantos deben ser Eucarísticos porque son expresión de nuestra fe en Jesucristo,
- presente en la Iglesia Católica, en mi comunidad, en mi familia y en mi vida personal.
- La composición y el canto de Salmos inspirados, con frecuencia acompañados de instrumentos musicales, estaban ya estrechamente ligados a las celebraciones litúrgicas de la Antigua Alianza. La Iglesia continúa y desarrolla esta tradición: "El que canta ora dos veces" (CIC 1156).
- Expresan pertenencia a la comunidad Católica.
- cantamos al Sacramento de nuestra Iglesia. La Eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: "Nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar" (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses 4, 18, 5). [CIC 1327]

8. Deben invitar a participar en la eucaristía,
a la comunión con Jesús en medio de su comunidad, y no privilegiar cantos melosos, con la excusa de: "le canta al amor y en el amor vive Dios", "es mi experiencia de Dios" u otras justificaciones para obtener “tribuna”.

 - En los cantos litúrgicos hay que conservar la solemnidad de la celebración, con música más reposada y hasta solemne.
- En el canto en comunidad,  hagamos lo que nos recomienda san Pablo en Ef 5,19 y Col 3,16-17 “Reciten entre ustedes salmos, himnos y cánticos inspirados; canten y salmodien en su corazón al Señor".
- Si sentimos necesidad de dar gracias, cantemos con lo mejor de nuestras voces, con cantos desde nuestro corazón abierto para decirle “te amo” a aquel que sabemos que nos ama.
- Procuremos siempre que nuestros cantos sean inspirados y de nuestras comunidades católicas.
Que sean una oportunidad de orar. Que nos lleven al Lugar Santísimo que está en medio del pueblo.

9. Los cantos deben ser Católicos.
- De cantantes o compositores católicos, conocidos o por conocer,
   de tu comunidad o de otras comunidades Católicas.
- Recuerda que todo cantante o compositor católico que hace adoración
   debe participar en una parroquia o grupo Católico.

10. Debe consignar en lo posible la información del canto católico a usar:
a) autor,
b) producción musical o comunidad católica de donde proviene el canto,
c) motivación del autor, si se conoce.
d) Uso sugerido: litúrgico o comunitario.

11. Debe centrarse en Cristo.
- La motivación, la inspiración y la interpretación debe ser Cristo, no el coro, grupo o solista.
- No es una "oportunidad" de hacerse conocido sino de vincularse más y mejor a Cristo.
"Pues aquel que canta alabanzas, no solo alaba, sino que también alaba con alegría;
   aquel que canta alabanzas, no solo canta, sino que también ama a quien le canta.
   En la alabanza hay una proclamación de reconocimiento, en la canción del amante hay amor..."

   
[San Agustín, comentario sobre el Salmo 73 (72)]

12. Pueden participar otros grupos.
Si hay grupos de iglesias de otras confesiones cristianas que aunque salieron en algún momento de la iglesia Católica quieren participar, deben:
- Reconocen y practican la comunión eucarística;
- Compartir prácticas eucarísticas comunes con nuestra Iglesia.
- En su predicación y práctica de fe no deben ser agresivas contra otras iglesias.